Permite separar bienes de un determinado patrimonio y afectarlos a un fin específico.

 
Los activos de un Fideicomiso nunca se mezclan con los de quien lo administra, ni con los activos de otros fideicomisos, y sólo pueden movilizarse de acuerdo con las instrucciones de quien lo crea.
 
   
La flexibilidad del Fideicomiso permite que existan infinidad de modalidades que van.
 
El Fideicomiso permite una administración de activos con gran seguridad en términos de protección contra terceros y goza, asimismo, del ingrediente de alto nivel de confidencialidad.